Cruces y antorchas

Lo que son las cosas. En Europa cayó el Muro de Berlín mientras acá, en nuestra América, todavía hay gente que piensa que los problemas en la frontera se pueden resolver con nuevos muros y con más vigilancia. Como ejemplo, durante los últimos meses se ha formado un grupo en San Diego cuyo fin es presionar a las autoridades para que se “ilumine la frontera” y se evite al máximo el paso de migrantes indocumentados. A final de cuentas, el trabajo de estas personas podría resultar en un mayor presupuesto para la migra; también sirve para justificar la militarización de la frontera México-Estados Unidos, una posibilidad que se ha discutido con insistencia durante los últimos años.

Preocupados ante este panorama, un grupo de tijuanenses consideraron que era necesario externar sus puntos de vista sobre el tema y, en especial, sobre las manifestaciones motorizadas organizadas por los “iluminadores” de la frontera. Y lo hicieron en un acto que tuvo lugar el domingo pasado, 25 de marzo, en “El Bordo”, en donde se recordó a los que han muerto en la frontera, con un pequeño altar de cruces, flores y veladoras. Entre los asistentes también hubo gente de San Diego que también reclama respeto para los migrantes mexicanos y centroamericanos. Durante el acto se leyó una carta abierta cuyo texto es el siguiente:
Estamos aquí, gente de Tijuana y San Diego, para iluminar esta frontera, pero no para pedir más cercos, ni zanjas, ni más migra o policía, sino en memoria de todas las personas que han muerto en su intento de encontrar en Estados Unidos alternativas a la pobreza, la guerra y la falta de oportunidades.

Incontables muertos de sed en el desierto; ahogados en el Río Bravo o en el Canal “Todo Americano”; asfixiados en vagones de tren, o en cajuelas; atropellados en los “freeways” o aquí en el bordo; baleados; presa fácil para los que por ser blancos se sienten superiores; para los que están ávidos de dinero fácil, y ahora hasta para estudiantes que se divierten jugando a la guerra. Familias divididas, mujeres violadas, humillaciones como el pan nuestro de cada día, pero desde hace muchos, muchos días…
Que porque somos prietos y no hablamos inglés, que porque les llevamos enfermedades raras y somos ladrones, y luego hasta nos da por el terrorismo y el narcotráfico. Eso dicen.

Y ahora, para colmo, hay personas en San Diego que están pidiendo más vigilancia, o sea, más violencia y muerte: medidas superficiales que, ya está visto, no solucionan los problemas de fondo, que son la pobreza y la guerra.
Estas personas necesitan abrir los ojos y dejar de lado su egoísmo. Quizá necesiten tomarse la molestia de hablar con la gente para preguntarle por qué abandonan sus pueblos y países. Y también necesitan reconocer que la economía de California depende del trabajo de todos esos mexicanos y latinoamericanos que desprecian.

¡RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS Y LABORALES DE LOS MIGRANTES!
¡NO A LA MILITARIZACIÓN DE LA FRONTERA!

Descripción tomada del texto “A propósito de muros, zanjas y fronteras” de María Eraña, publicado en el suplemento Inventario del diario ABC de Tijuana, 01 de abril de 1990.

25 de marzo, 1990

El Bordo

“A propósito de muros, zanjas y fronteras” de María Eraña, publicado en el suplemento Inventario del diario ABC de Tijuana, 01 de abril de 1990. Imágenes de Roberto Córdova Leyva. Archivo María Eraña.

“A propósito de muros, zanjas y fronteras” de María Eraña, publicado en el suplemento Inventario del diario ABC de Tijuana, 01 de abril de 1990. Archivo María Eraña.

Cruces y antorchas (1990). Archivo María Eraña.

Cruces y antorchas (1990). Archivo María Eraña.

Cruces y antorchas (1990). Imagen de Carmela Castrejón.